Willy Arismendi: Ver la vida cuesta arriba |
willyportada

Con la sección De Santa Cruz al Mundo, continuamos recorriendo España. Específicamente viajamos poco más de 800 kilómetros desde Barcelona hasta Gijón, con ansias de conocer a Horacio Guillermo Arismendi alias ‘Willy’, otro hijo de la Patagonia que desde el año 2009 proyecta sus sueños al otro lado del mar atlántico, siempre orgulloso de pertenecer a la tierra del viento.


 Dia de Escalada en Pandebano, AsturiasDia de Escalada en Pandebano, Asturias

Sin meditarlo demasiado, el afán de aventura trasladó a Willy a otro país, una cultura distinta que lo invitó a superarse y a conocerse a sí mismo. Según relató, un cúmulo de circunstancias lo llevó a tomar la iniciativa, casi de manera inconsciente.

Nacido en Río Gallegos el 21 de marzo de 1982, hoy con 32 años de edad, aprendió a mirar a la Argentina desde afuera, a adoptar una mirada crítica y a valorar cada instante. Extraña, a veces mucho y a veces poco, aunque evita que el sentimiento opaque el disfrute de la vida. “De igual forma me emociono y se me pone la piel de gallina cada 25 de Mayo y cuando escucho el Himno”, aclaró nuestro entrevistado.

Justamente extrañar a la familia es la gran desventaja de su decisión, “pero bueno, todas las determinaciones que adoptamos tienen su punto negativo, así que opté por asumir rápidamente que iban a ser años de grandes cambios”.

Un e-mail para que contacte a un conocido en caso de que necesitara algo; el abrazo “muy fuerte” de su hermano; escasas referencias sobre Gijón que le había dado una mujer de la cual ni siquiera recuerda el nombre; y el sabor de los ñoquis que le preparó su mamá, son los recuerdos que invaden su memoria al describir el momento de la despedida.

Este músico por primacía y guía de montaña de profesión se dejó llevar por su espíritu libre, sin muchos enredos, e incentivado por la curiosidad personal y la experiencia de muchos otros aventureros que conoció por su labor.

Fue en un campamento en  El Chaltén donde le hablaron de Gijón, ese lugar que hoy es refugio de la familia que conformó junto a Araceli y al fruto de esa relación, el pequeño de tres meses llamado Cardiel.


Punto CarameloWilly y Araceli

 La partida de Argentina y la vida en Gijón

La idea de viajar afloró en una de las tantas cálidas charlas junto a Pablito, un amigo de andanzas. “En una noche, entre cigarros y vino, decidimos darnos una vuelta por Europa, y nos vinimos”, narró Willy. Luego de esa experiencia regresó a Argentina, con la idea de volver posteriormente a España para quedarse en forma definitiva.


Nuestra-casa-cuando-llegamosWilly junto a Pablito

“Recuerdo que los primeros meses fueron duros. Cuando volví me quedé en la ciudad de Avilés, donde estaba trabajando mi chica. Esos primeros meses fueron tristes y agobiantes porque no estaba cómodo. No tenía trabajo, ni papeles, ni plata. La cosa no pintaba bien”.

“Me acuerdo-relató el guía de montaña- que un día subíamos a esquiar con Araceli y en la radio íbamos escuchando un programa que se llama ‘Café del Sur’ que pasa tangos y milongas, entre otros géneros. En ese momento tuve una sensación de soledad indescriptible, de lejanía y tristeza. Me puse a llorar como un condenado. Me acordaba de momentos tan cotidianos que ya no tenía y que no iba a volver a tener. No me quería volver a Argentina, pero seguro que con unos mates tibios y un abrazo se solucionaba”.

Sin embargo y de la mano de “buena gente”, Willy fue dejando atrás los días “convulsos y frenéticos”, para ir ganando estabilidad. “Conocimos a una chica que nos ayudó a conseguir ¡nuestra primer casa!”, dijo con tamaña acentuación.
Actualmente dicta clases de iniciación a la escalada deportiva en un rocódromo, que cuenta con paneles de entrenamiento y vías para la práctica de la disciplina. Su mayor retribución en este aspecto es ver cómo sus alumnos se independizan e invitan a otros a iniciarse en la actividad. “Por suerte hago lo que me gusta y por ello me considero un afortunado, aunque muchas veces cuando me preguntan mi profesión, sigo diciendo que soy músico. Es más fuerte que yo”. 

Su vida cotidiana resulta muy entretenida. Guillermo describe Gijón como una ciudad con playas alrededor y con una buena oferta de ocio (bibliotecas con grandes archivos de música para los usuarios, conciertos, teatro, cine, y bares). “La inseguridad es noticia y la gente es muy respetuosa y responsable”, agregó para luego ejemplificar, “aquí generalmente nadie se plantea tomar alcohol si lleva su coche, y eso es real!”.

Puntualizando en un día normal para él y su familia comentó: “Cuando queremos ir a esquiar, agarramos el auto y en una hora estamos en el telesilla subiendo. Cuando bajamos pasamos a escalar a alguna de las muchas escuelas que hay por la zona. Luego nos venimos a casa, o a la playa. Hace ya unos cuantos años que no tengo que elegir entre playa o montaña, y ese es uno de los factores más importantes que hacen que me plantee una vida por acá”.


Cumbre-del-Naranjo-de-Bulnes-2014nCumbre del Naranjo

PING-PONG

Una canción: “Blackbird” de los Beatles.

Un libro: La Naranja Mecánica.

Un disco: “Ok Computer”, de Radiohead.

Una película: La Trilogía del Señor de los Anillos. Y sí afuera esta lloviendo mejor.

¿Quién te inspira?: Mi tío, Juan. Siempre.

Un deseo: Que ‘Cachafáz’ exporte a España de una vez, por favor!!!.

Una cita:No hay fracaso más rotundo que haberse venido al mundo, pa’ morírse y nada más‘.

Un recuerdo: Los helados de “TITO” y las pizzas de “La MUZZA Inspiradora”!. Ricos recuerdos.

Una canción: “Plan B: Anhelo de satisfacción”, de Catupecu Machu.

Un artista: Luis Alberto “El Flaco” Spinetta.


La Patagonia: “El gran parque temático de la naturaleza”

Una rutina con grandes posibilidades de distensión atrae Willy. Sin embargo siempre reivindica su lejana Patagonia. “Pase lo que pase estoy orgulloso de venir de allá, de donde sopla el viento y la gente es amistosa. Donde se saluda con un beso y se toma mates con extraños; y, por sobre todo, donde están mis amigos”.

No es casual que su hijo se llame Cardiel, y que cada vez que debe describir su lugar lo defina como: “Un sitio increíble, mi casa”. “En la Patagonia la imaginación no debe ser lo suficientemente grande como para adivinar lo que puede existir detrás de aquel monte, o aquel bosque. Allí los ríos son mares europeos y las truchas que pesan menos de 2 kilogramos se devuelven. En aquel lugar todavía existen montañas vírgenes, y cada vez que salís de viaje debes llevar velas en la guantera y un bidón de nafta, porque nunca se sabe…”.

Nuestro entrevistado proyecta en su mente un emprendimiento para invitar a los turistas a conocer su hogar, ofreciendo como atractivo “una infraestructura natural inagotable”.

“Ser del sur argentino es increíble para la gente de aquí. La Patagonia es y fue siempre escenario de grandes historias de supervivencia y de hostilidad. Parece tonto, pero ser de allá nos da ‘cierto respeto’. Me preguntan mucho por mi tierra y yo les cuento todo lo que soy, todo lo que sé”.

Como pueden deducir, el regreso de Willy a la Argentina es una opción latente que se puede definir en cualquier instante. ¿Quién sabe?… quizás al momento de leer esta nota se esté reencontrando con su familia sureña y compartiendo unos mates.También es un desconcierto nuestra próxima estación en la sección de ‘Santa Cruz al Mundo’.


 Dia de escalada en la prvincia de LeonDía de escalada en la Provincia de Leóntravesera

 

Por Adelina Martina Estrada

 


Más historias y entrevistas de Igwan acá